Seis motivos para la especialización del profesional

     Seis motivos para la especialización del profesional

por Salvador Repeto

  • Conoce las dificultades

El profesional especializado conoce cuál es el funcionamiento mental del niño pequeño con TEA, sus dificultades para captar e interpretar las claves socioemocionales que el mundo social emite, y por tanto, sus dificultades para relacionarse con ese mundo. Y transmite ese conocimiento a todas las personas que han de educarle.

  • Trabaja con el entorno

El profesional especializado sabe que resulta indispensable adaptar el entorno del niño o niña con TEA a sus dificultades y peculiaridades, para hacerlo más accesible. Y se ocupa de que estas adaptaciones sean comprendidas y aplicadas en la casa, en el colegio o escuela infantil… Cuanto más accesible sea el entorno para el niño con TEA, más frecuentes y mejores serán sus intentos por relacionarse con él.

  • Conoce las capacidades mentalistas

El profesional especializado sabe que las capacidades mentalistas del niño con TEA son parte muy importante de las capacidades de interacción social. Sabe cómo hacerlo y cómo orientar a padres y educadores para que participen en esta crucial enseñanza.

  • Capacita a la familia

El profesional especializado sabe que el niño o niña con TEA tiene una importante dificultad para generalizar los aprendizajes realizados en un entorno determinado. Por tanto, resulta imprescindible que se planteen los aprendizajes en los entornos naturales. Por ello, dirige parte importante de sus esfuerzos a capacitar a familia y educadores.

  • Conoce los déficits en la comunicación

El profesional especializado en TEA es conocedor de que uno de los principales déficits del niño o niña es la comunicación social, tanto no verbal como verbal. Y por tanto, establece ésta como una de las áreas prioritarias de intervención temprana.

  • Favorece su integración social de manera global

El profesional especializado sabe que las dificultades y peculiaridades del niño o niña con TEA, cuando no son adecuadamente tratadas, favorecen la presencia de conductas que pueden dificultar su integración social. Y sabe que, siguiendo las directrices de la Intervención Conductual Positiva, de las que forman parte la adaptación del entorno, la intervención en el mentalismo y en la comunicación, y la capacitación de los agentes de los entornos naturales, estas alteraciones pueden no aparecer o hacerlo de forma mínima.

Salvador Repeto Gutiérrez. Licenciado en Psicología, Especialista en Psicología Clínica.

Desde 1980, trabaja en la Asociación Autismo Cádiz.